Trucos para mejorar en Clash Royale

NO ACTIVES LA TORRE DEL REY

Al comienzo de las partidas solo te dispararán las Torres de Princesa, en cambio el Rey observará impasible hasta que destruyas alguna torre, pero hay una forma de que lo haga antes y este es uno de los peores errores que puedes cometer.

De ninguna de las maneras debes golpear con hechizos a la Torre del Rey hasta que esta se active por sí misma; es una forma de saber gestionar y utilizar bien tus hechizos, además que obviar daño extra siempre viene bien. 

En caso de querer activarla, lo puedes hacer pero en defensa, la carta del Tornado te permite acercar unidades enemigas hacia tu Torre del Rey, por lo que las futuras acometidas de nuestro rival ganarán en dificultad. 

NO PIERDAS ELIXIR

Generas elixir al mismo tiempo que tu rival, si lo malgastas le estás dando una enorme ventaja que puede acabar siendo definitiva en caso de que él utilice cartas mientras tú le esperas con el elixir al máximo. No lo hagas, en caso de no saber qué hacer con lo que tienes a mano, defiéndete jugándolas inmediatamente y trata de que el elixir nunca llegue a su máximo (10), porque un segundo perdido puede acabar siendo la diferencia en los duelos más igualados. 

Al principio cuesta, pero estar atentos a la barra de elixir es la clave para ser bueno en este juego. Hay que intentar acordarse del coste de las cartas para poder calcular cuánto está invirtiendo el enemigo y poder contrarrestarlo. Defenderte de un ataque con unidades baratas te da una fuerte ventaja si las usas bien; el enemigo estará seco de maná y no podrá hacer una contra defensa. En relación a esto, no hay que perder la cabeza al inicio: mejor guardar maná antes de tirar una retahíla de cartas sobre la arena.

NO SUELTES TROPAS ÚNICAMENTE EN EL PUENTE

Si lanzamos unidades en el puente estamos facilitando la defensa de nuestro rival gracias al apoyo inmediato de la Torre de Princesa. No resulta complicado defender unidades lanzadas en el puente, aunque eventualmente puedes probar algún combo que sorprenda a tu rival, pero no es recomendable y en arenas altas te castigarán por ello. 

El ataque más práctico comienza soltando tus tropas desde la Torre del Rey, dándote así la oportunidad de generar elixir y permitir que más tropas acompañen la ofensiva. 

DEFIENDE EN TU LADO DE LA ARENA

No te precipites. Cuando el rival ataque, espera que cruce el puente y una vez allí comienza tu defensa. ¿El motivo? Tendrás apoyo de tu Torre de Princesa y, si sabes gestionarlo, también de la Torre del Rey, la cual facilita mucho la defensa ante unidades como el Cementerio, Barril de Duendes o el Minero.  

El daño extra de tu Torre nos permite defender mejor y que tus propias unidades sobrevivan, pudiendo así aportar en el contraataque. 

DISPERSA TUS TROPAS

Es importante que tus unidades no se junten para así evitar que un simple hechizo puede acabar con varias al mismo tiempo o que cartas como la Valquiria afecten a más de una tropa. Esto resulta clave, la diferencia de elixir en estos casos resulta negativa y habitualmente definitiva. 

REVISA TUS PARTIDAS Y APRENDE DE LOS MEJORES

Clash Royale te permite volver a ver tus partidas, por lo que es muy importante hacerlo para darte cuenta de en qué puedes mejorar. Además, TV Royale te permite observar a los jugadores con más trofeos del juego, una forma interesante de conocer las estrategias más utilizadas en cada arena. 

JUEGA CON HONOR 

Las malas formas son un habitual en los juegos online, y en Clash Royale reírnos de un oponente durante la partida o al final de esta se está convirtiendo en un clásico para muchos jugadores. Los emoticonos están para utilizarse, pero siempre con un sentido y respetando a nuestro rival

Juega tus mejores cartas

Verás que en Clash Royale tienes que crear un mazo y hacerlo a través de elementos variados, como tierra, aire, ejércitos, tanques. Pero ojo, es importante que ajustes tu mazo a tu forma de jugar. Y quien habla de mazo, habla de habilidades. Para tener éxito en el juego es importante que sepas usar tus mejores cartas y ajustarlas a tus habilidades, pero también a las metas y objetivos profesionales que te pongas por delante. Si eres bueno en la defensa, olvídate de una baraja pensada para el ataque.

Piensa, luego actúa

Habitualmente se dice que la mejor defensa es un buen ataque, pero esta no es una lección que sirva de mucho en Clash Royale. Y muchas veces tampoco es lo más recomendable, ni en la vida ni en la profesión.

En el juego, para ganar hay que estar especialmente atento al maná. Si el contrario no tiene maná para defenderse, deberás ser capaz de combinar las cartas caras del oponente con otras de baratas. En este punto, debes considerar que lo menos recomendable en este juego es precipitarse al principio. Piensa un poco: puedes atacar al adversario con unidades lentas desde atrás, para tener más tiempo y conseguir que se regenere el maná. Con esto tendrás todo el apoyo necesario para perpetrar el ataque con garantías.

Una lección interesante: organiza tus recursos de manera razonada y desde la estrategia. Si te precipitas y no tienes un as bajo la manga, puedes terminar perdiendo.

Las cartas se juegan en grupo

Aunque cada carta es un mundo, no hay que verla como una unidad aislada. Lo fundamental en Clash Royale es jugar combos; combinaciones de cartas que por sus características se vuelven poderosas. Es bueno conocer los combos más populares y efectivos del panorama competitivo y aprender a usarlos. Si mandamos un Montapuercos solo, lo más seguro es que terminen con él en nada, pero si lo apoyamos con Hielo conseguiremos que sea prácticamente letal.

La distracción es tu mejor aliada

Cuando nos envían un ataque potente, solemos pensar que lanzar una carta igual de fuerte o más es la solución, pero nada más lejos de la realidad. Llegados a este caso, lo mejor es enviarle al enemigo tropas de bajo coste pero en gran cantidad. Cartas como ejército de esqueletos captarán la atención de esta pieza fuerte desviándolo de su objetivo principal, nuestra torre.

Lanza el ataque desde tu torre más débil

Si ha llegado nuestro momento de ataque y vemos que una de nuestras torres está tocada, hay que aprovechar para mandar nuestras unidades desde ahí; así aprovecharemos ese ataque para defenderla de las posibles tropas enemigas.

Únete a un buen clan

Puede parecer que lo de los clanes es una tontería, pero aunque pases de las ligas de Clanes es una gran ventaja. Al final, Clash Royale se basa en hacer comunidad; de nada te vale tener las cartas repetidas un millón de veces si no es para donarlas. Y de igual forma les ocurre a tus compañeros. Perteneciendo a un clan no solo puedes conseguir cartas que te faltan de forma sencilla, sino también contribuir a desbloquear el Cofre del Clan, donde conseguirás más cartas y monedas.

Las Torres

Existen dos tipos de torres en Clash Royale, y estas son las Torres del Rey y las Torres de la Arena.

Estos dos tipos de infraestructuras son la clave para ganar las partidas.

El requisito para obtener la victoria es haber destruido al menos una torre más que el rival una vez transcurridos los tres minutos que dura una partida estándar. Eso, o destruir la Torre del Rey, lo que se traduce en una victoria instantánea.

Pero intentar destruir la Torre del Rey a toda costa no es siempre la mejor estrategia a seguir.

A veces, dependiendo del tipo de baraja que estemos usando, conviene más pasar a la defensiva tras derruir una de las Torres de la Arena del adversario, pues la Torre del Rey es bastante más difícil de destruir -tiene un 60% más de vida- e inflige más daño a nuestras tropas.

Por defecto, la Torre del Rey se encuentra inactiva al comienzo de la partida.

Destruir una Torre de la Arena o atacar a la Torre del Rey hará que este despierte de su letargo para defenderse de nuestra ofensiva.

Ten cuidado, por tanto, con dañar la torre con daño de área si lo que estás intentando es destruir una Torre de la Arena, pues el más mínimo daño hará que la Torre del Rey entre en acción.

Guarda un poco de Elixir

Un error que se suele dar con frecuencia entre principiantes, además del comentado anteriormente, es el de emplear todo el Elixir de una vez.

Utilizar varias cartas de golpe casi nunca acaba bien.

Digamos que jugamos tres cartas consumiendo para ello 9 unidades de Elixir. Acto seguido, nuestro enemigo lanza un hechizo que le resta únicamente 4 unidades de Elixir pero que es capaz de fulminar a todas nuestras tropas.

¿Qué nos queda? Una barra de Elixir vacía y una base desprotegida con la que nuestro oponente, con su barra de Elixir medio llena, puede jugar a su antojo.