Tipos de baraja

La jugabilidad de Clash Royale gira en torno a las barajas, y como todo buen juego de cartas, la creación de los mazos es la mecánica primordial a partir de la cual se configuran todas las demás.

Un error que se suele dar con frecuencia entre principiantes, además del comentado anteriormente, es el de emplear todo el Elixir de una vez.

Utilizar varias cartas de golpe casi nunca acaba bien.

Digamos que jugamos tres cartas consumiendo para ello 9 unidades de Elixir. Acto seguido, nuestro enemigo lanza un hechizo que le resta únicamente 4 unidades de Elixir pero que es capaz de fulminar a todas nuestras tropas.

¿Qué nos queda? Una barra de Elixir vacía y una base desprotegida con la que nuestro oponente, con su barra de Elixir medio llena, puede jugar a su antojo.

En el juego de Supercell se suelen reconocer varios modelos prototípicos de baraja, siendo los más recurrentes los siguientes.

La baraja

Que podríamos traducir de forma rápida por algo como “la baraja de los palos”.

Como su nombre indica, este arquetipo de baraja se asienta sobre una máxima clara: atacar, atacar y atacar.

La fortaleza de este tipo de barajas reside en la agresión constante por medio de tropas de ataque como los Gólems, el Príncipe, los Duendes o los Sabuesos de lava.

Debido a que se trata de barajas con pocos hechizos en el mazo -se le da prioridad a tropas con ataque fuerte y coste moderado-, la estrategia a seguir es siempre la misma: la victoria por fuerza bruta.

Aunque son barajas fáciles de crear y de jugar, también son fáciles de contrarrestar, y las barajas con un enfoque más defensivo las pondrán en apuros.

La baraja de control

Este tipo de barajas tienen un uso muy concreto: resistir la ofensiva del enemigo mientras hacemos daño ligero pero constante.

Pero el hecho de que sean barajas defensivas no significa que no tengan capacidad ofensiva. De hecho, para exprimir su potencial al completo tendremos que incluir en el mazo cartas de Chip damage.

Este, el Chip, es un tipo de daño que a pesar de ser sea pequeño, se inflige de una manera que es muy difícil de evitar por parte del enemigo, por lo que acabará destruyendo sus torres más tarde o más temprano si el jugador rival no consigue superar tu defensa y acabar con tu base.

Cartas como el Minero, los Duendes con lanza o Descarga se antojan imprescindibles en este tipo de barajas.

Además, como la estrategia será la de defender nuestra base mientras hacemos daño poco a poco a la torre del enemigo, también debemos añadir cartas con las que proteger nuestra base. La más común es la Torre infernal, que repele con éxito los ataques por tierra y aire.

La baraja de asedio

La baraja de asedio emplea tácticas de ataque desde la distancia para acabar con la base enemiga.

A diferencia de la baraja beatdown, la de asedio pone énfasis en las unidades inmóviles de ataque como el Mortero o la Ballesta, aunque también gusta de tropas de asedio -cuyos ataques se concentran en las torres del enemigo- como el Gólem de hielo o el Gigante.

Cartas como el Rayo o la Bola de fuego son necesarias para colaborar en el asalto a la base del enemigo prescindiendo de las tropas de ataque más básicas.

El principal objetivo de este tipo de barajas es el de destruir la base enemiga -al completo, si es posible- a toda costa, incluso si esto conlleva a descuidar las defensas de nuestra base.

Con suerte, el enemigo tratará de destruir nuestras unidades de asedio más remotas, como es el caso de la Ballesta y su amplio rango de ataque, algo que disuadirá a su tropas de concentrar sus ataques en nuestras torres.